La Paciencia Australiana es una variante del Yukón que se juega con una sola baraja de 52 cartas. Hay siete columnas de cuatro cartas, todas boca arriba desde el principio, y un mazo de 24 cartas que vas girando de una en una sobre una pila de descarte, en una sola pasada y sin volver a repartir. La regla clave es la misma del Yukón, que permite levantar cualquier carta con todo lo que tiene encima, pero la construcción es más estricta: se baja por el mismo palo, no alternando colores. El resultado es un rompecabezas más profundo y difícil que el Yukón. Gratis en tu navegador y sin registro. Funciona sin conexión una vez cargada la página.
Objetivo: completar las cuatro bases por palo, del As al Rey.
La misma forma de mover grupos, pero otra regla de construcción y un mazo.
| Aspecto | Yukón | Paciencia Australiana |
|---|---|---|
| Columnas del tablero | 7 | 7 |
| Cartas iniciales en el tablero | 52 (varía por columna) | 28 (4 por columna) |
| Mazo | No hay | 24 cartas, giradas de una en una a un descarte; una pasada |
| Construcción en el tablero | Descendente alternando colores | Descendente por el mismo palo |
La regla estricta del mismo palo reduce mucho la movilidad. En el Yukón, la alternancia de colores da a cada carta dos destinos posibles por valor; en la Paciencia Australiana solo hay uno. El mazo alivia algo la situación al poner cartas nuevas en juego de una en una, pero la regla del mismo palo sigue dejando muchas partidas sin solución.
La Paciencia Australiana aparece en antologías de solitarios de mediados del siglo XX como variante regional de la familia del Yukón. El nombre refleja su popularidad en periódicos australianos más que un origen australiano comprobado: como en muchos solitarios con nombre de país, la etiqueta geográfica es más tradición que historia. En papel siguió siendo un juego minoritario, pero hoy figura en la mayoría de las colecciones digitales de solitarios.
Esta Paciencia Australiana funciona en tu navegador: gratis, sin descargas y sin registro. Puedes instalarla como aplicación en el móvil o el ordenador; una vez instalada funciona sin conexión. Deshacer ilimitado, estadísticas y un reto diario que da a todos los jugadores la misma partida ese día para comparar tiempos.
En dos cosas: la Paciencia Australiana construye las columnas por el mismo palo (el Yukón alterna colores) y tiene un mazo de 24 cartas que giras de una en una sobre un descarte, en una sola pasada y sin volver a repartir (el Yukón no tiene mazo: todas las cartas están en la mesa desde el principio). La regla para mover grupos es la misma.
No. La regla estricta del mismo palo deja muchas partidas sin solución. Es mucho más difícil que el Yukón, porque cada carta tiene un solo destino posible en lugar de dos.
No: solo un Rey o un grupo con un Rey en la base, igual que en Klondike y Yukón. Si los cuatro Reyes están enterrados cuando se vacían columnas, esas columnas ya no te ayudan.
Haz clic en el mazo para girar una carta boca arriba sobre la pila de descarte. La carta superior del descarte puede ir a una columna o a una base. Solo hay una pasada: cuando el mazo se vacía, el descarte no se vuelve a girar. Una carta que dejas pasar queda tapada por la siguiente, así que piensa en cada carta antes de hacer clic.
La Paciencia Australiana aparece en antologías de solitarios de mediados del siglo XX como variante regional de la familia del Yukón. El nombre refleja su popularidad en periódicos australianos más que un origen australiano comprobado: como en muchos solitarios con nombre de país, la etiqueta geográfica es más tradición que historia.